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domingo, 3 de marzo de 2013

Las mejores películas de 2012




     Como ya es tradición en este blog, ofrezco a continuación una selección de mis películas favoritas de la pasada temporada. Como siempre me centraré en el cine estrenado en España a lo largo del año anterior, en lo que no es más que una excusa tan buena como cualquier otra para recomendar diez apreciables películas.

1. La invención de Hugo 
de Martin Scorsese


     Cuando parecía que ya lo sabíamos todo sobre Martin Scorsese, va el maestro y nos sorprende con La invención de Hugo (Hugo, 2011), sin lugar a dudas una de sus mejores películas. Espectacular, emocionante y divertida, La invención de Hugo es una fiesta para los sentidos y una extraordinaria celebración del cine como la mayor fábrica de sueños jamás creada. Algunos fragmentos de la película, concretamente los dedicados a la juventud del cineasta Georges Méliès al que encarna un memorable Ben Kingsley, deberían ser proyectados en los centros de enseñanza para explicar los orígenes del séptimo arte.

2. Skyfall 
de Sam Mendes


     El agente 007 ha celebrado su quincuagésimo cumpleaños de la mejor forma posible, estrenando una de sus mejores películas y demostrando que se encuentra en uno de los mejores momentos de su ya larga existencia. Brillantemente realizada por Sam Mendes y bellamente fotografiada por Roger Deakins, Skyfall (id, 2012) reivindica los rasgos más puros del incomparable estilo de James Bond. Y todo ello sin descuidar en ningún momento el espectáculo, dejando para el recuerdo un villano tan memorable como el interpretado por Javier Bardem y una media hora final que todo fan de 007 aplaudirá a rabiar.

3. En la casa 
de François Ozon


     El poder de la narración, el proceso creativo de la escritura literaria, la débil línea que separa la ficción de la realidad, la complejidad de las relaciones entre alumno y profesor, la disección de la familia de clase media... En la casa (Dans la maison, 2012) reflexiona sobre temas tan interesantes como estos alcanzando la brillantez gracias a una atenta dirección de François Ozon, a un espléndido guión basado en la obra teatral de Juan Mayorga y a un sensacional grupo de actores, entre los que sobresale un sensacional Fabrice Luchini como el profesor Germain. El plano final de la película es uno de los mejores que el cine nos ha regalado en mucho tiempo.

4. The deep blue sea 
de Terence Davies


     Narrada con mano maestra por Terence Davies, The deep blue sea (id, 2011) es una película situada a medio camino entre el cine clásico y el contemporáneo. Por un lado la elegancia de su puesta en escena y su desgarradora historia de amor recuerdan a clásicos de David Lean como Breve encuentro (Brief encounter, 1945) o Amigos apasionados (The passionate friends, 1949); por el otro, la ordenación cronológica del relato y la descripción que Davies ofrece sobre la deprimida sociedad británica de posguerra transmiten una mirada de una gran modernidad. La extraordinaria interpretación de Rachel Weisz contribuye a engrandecer una película ya de por sí notable.

5. La vida de Pi 
de Ang Lee


     Con La vida de Pi (Life of Pi, 2012) el cineasta Ang Lee ha realizado una de las mejores películas de aventuras de las últimas décadas, desplegando una apabullante puesta en escena con la complicidad del gran director de fotografía Claudio Miranda. Pero gracias a su brillante vuelca de tuerca final, La vida de Pi se convierte además en una espléndida reflexión sobre cómo la evocación de los recuerdos puede embellecerlos hasta llegar a deformarlos, en una emotiva reivindicación del arte de contar historias cuanto más fantasiosas mejor.

6. Moonrise kingdom 
de Wes Anderson


     Wes Anderson filma sus películas con la misma ilusión con la que un niño prueba sus juguetes nuevos. En Moonrise kingdom (id, 2012) el director de esa indescriptible joya titulada Life aquatic (The life aquatic with Steve Zissou, 2004) realiza un nostálgico retrato del primer amor y de los últimos episodios de la infancia, haciendo gala de su personal gusto estético y de su preferencia por unos personajes repletos de peculiaridades. A destacar la riqueza de su banda sonora, en la que una evocadora canción de François Hardy y varias piezas sinfónicas de Benjamin Britten se combinan a la perfección con la estupenda partitura original de Alexandre Desplat.

7. Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres 
de David Fincher


     Con esta película David Fincher regresa al thriller de asesinos en serie, género que domina a la perfección tal y como demuestran obras tan memorables como Seven (id, 1995) o Zodiac (id, 2007). Dotada de un fascinante look visual, Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres (The girl with the dragon tattoo, 2011) demuestra que lo que en manos de un realizador mediocre no habría pasado de ser una película del montón, en manos de un maestro como Fincher se convierte en un brillante ejercicio de estilo. Mención especial para Daniel Craig y Rooney Mara, ambos excelentes a la hora de encarnar a unos personajes muy diferentes entre sí pero unidos por su desamparo.

8. Argo 
de Ben Affleck


     En Argo (id, 2012) Ben Affleck nos traslada a la crisis de los rehenes de Irán recuperando el tono del mejor thriller político de los años 70 y realizando una irónica y divertida muestra de cine dentro del cine. La solidez del resultado confirma el buen sabor de boca dejado por Adiós pequeña, adiós (Gone baby gone, 2007) y The town. Ciudad de ladrones (The town, 2010), los dos anteriores largometrajes de Affleck, quien en esta ocasión nos regala una media hora final cargada de emoción y suspense.

9. Prometheus 
de Ridley Scott


     Con todos sus defectos e imperfecciones, Prometheus (id, 2012) demuestra que no existe mejor género para Ridley Scott que el de la ciencia ficción. Uno de los grandes aciertos de Prometheus es que no solo funciona como un brillante complemente de la mítica Alien (id, 1979), sino que, sobre todo a través del androide magistralmente interpretado por Michael Fassbender, traza nexos en común con la no menos célebre Blade Runner (id, 1982), dotando de gran cohesión a toda la obra fílmica de Scott enmarcada dentro del cine futurista. Una película que probablemente mejorará con el paso de los años.

10. El caballero oscuro: La leyenda renace 
de Christopher Nolan


     Con El caballero oscuro: La leyenda renace (The dark knight rises, 2012) Christopher Nolan pone punto final a su visión sobre el hombre murciélago, una trilogía convertida ya en un referente por lo que respecta a las relaciones entre el cine y el cómic. Aunque no alcanza la excelencia del segundo capítulo de la serie, El caballero oscuro: La leyenda renace se erige como una conclusión atractiva y coherente que, entre otras cosas, nos regala una de las mejores secuencias del año: el brutal enfrentamiento entre Batman (Christian Bale) y Bane (Tom Hardy) en el subsuelo de la ciudad de Gotham.

sábado, 15 de enero de 2011

Las mejores películas de 2010



     Redactar una lista de las mejores películas del año siempre tiene algo de precipitado y provisional: se cae en el riego de infravalorar o sobrevalorar películas que en la mayoría de los casos solo han sido vistas una vez, todo ello sin mencionar cintas que aún no han sido vistas en el momento de escribir el listado. Sin ir más lejos, revisando mi lista de las mejores películas de 2009 lamento la ausencia de algunas películas que aún no conocía en el momento de su redacción, entre ellas la maravillosa El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, 2009). Hechas estas advertencias pasemos a rememorar el que a mi juicio ha sido el mejor cine estrenado en España a lo largo de 2010.

1. El escritor de Roman Polanski


     Sé que hay quien piensa que El escritor (The ghost writer, 2010) es un título menor dentro de la filmografía de Roman Polanski. No estoy de acuerdo. La última película del director de Chinatown (id, 1974) debería servir de ejemplo de cómo en manos de un gran director lo que podría haber sido un meramente aceptable thriller de intriga política se puede convertir en un deslumbrante ejercicio de estilo. De este modo El escritor es una apasionante y magistral obra que solo podía haber surgido de la mano del autor de El quimérico inquilino (Le locataire, 1976), pues su firma se siente en cada una de las secuencias de la película. Y además El escritor nos recuerda la grandeza de los clásicos vivientes: no resulta casual que un director septuagenario como Polanski nos haya regalado la imagen más inolvidable de todo el cine de 2010, el extraordinario e inquietante plano que cierra la película y en el que, al igual que en el resto de la cinta, lo que de verdad importa es lo que no se ve pero se percibe como una terrible realidad. (Ver entrada)

2. Origen de Christopher Nolan


     Resulta difícil decir si Origen (Inception, 2010) es mejor que otras joyas de Christopher Nolan como Insomnio (Insomnia, 2002) o El truco final (The prestige, 2006), pero de lo que no cabe la menor duda es de que esta película debería suponer todo un hito para el cine contemporáneo, una lección de cómo el buen cine puede ser inteligente, arriesgado y personal sin renunciar a su vocación de espectáculo capaz de atraer a todo tipo de público. Y es que, puestos a soñar como lo hacen los personajes de Origen, el cine de Nolan debería servir de modelo para las superproducciones que surjan de Hollywood en los próximos años, algo no tan descabellado de pensar si se tiene en cuenta su éxito y lo mucho que han dado que hablar tanto Origen como El caballero oscuro (The dark knight, 2008). Tampoco parece casual que la cinta de ciencia ficción más fascinante de los últimos años haya surgido de la reunión de Nolan con Leonardo DiCaprio, actor que a esta alturas ya se ha convertido en toda una garantía de calidad como demuestra también su última colaboración con Martin Scorsese comentada líneas más abajo. (Ver entrada)

3. Two lovers de James Gray


     Resulta lamentable que una película de la calidad de Two lovers (id, James Gray, 2008) haya sido estrenada en España con dos años de retraso. Más allá de lo que este hecho sugiere sobre el lamentable estado de la distribución cinematográfica en este país, no resulta exagerado considerar a Two lovers como uno de los mejores melodramas de los últimos años, siendo además la demostración de que el talento de James Gray no se limita al género policíaco. El director de las espléndidas La otra cara el crimen (The yards, 2000) y La noche es nuestra (We own the night, 2007) nos ofrece la dolorosa y conmovedora historia de un triángulo amoroso magníficamente interpretado por Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow y Vinessa Shaw. Cine con mayúsculas. (Ver entrada)

4. Nine de Rob Marshall


     Si este año existe una película a reivindicar ésa sin duda es Nine (id, Rob Marshall, 2009). Y es que parece que soy una de las pocas personas a las que les encantó este espléndido musical que confirma el talento que para este difícil género tiene el director de la memorable Chicago (id, 2002). Nine sabe ir más allá del mero homenaje al cine de Federico Fellini para erigirse en un espectáculo adulto, ingenioso y divertido. Un reparto de lujo en el que destaca una maravillosa Marion Cotillard, una puesta en escena de una elegancia sin parangón y una estupenda colección de canciones convierten a Nine en un deleite para los sentidos. (Ver entrada)

5. Shutter Island de Martin Scorsese


     El mejor Scorsese desde Casino (id, 1995) y sin duda el film más terrorífico de su carrera, Shutter Island (id, 2010) presenta además una de las atmósferas más densas y perturbadoras que se han visto en mucho tiempo. Scorsese hace gala de su extraordinaria habilidad a la hora de comunicar inquietud y desasosiego a partir de una gran puesta en escena, una sensacional fotografía de Robert Richardson y una meditadísima selección musical. Se trata además de una de las obras más referenciales de su autor, con citas que van desde la literatura gótica al cine negro pasando por el expresionismo alemán -hay mucho de El gabinete del Dr. Caligari (Das Cabinet des Dr. Caligari, Robert Wiene, 1920) en Shutter Island -. Y su final, se mire como se mire (y se entienda como se entienda), es sencillamente demoledor.

6. The lovely bones de Peter Jackson


     Pocas películas han sido tan injustamente menospreciadas en los últimos años como The lovely bones (id, Peter Jackson, 2009). Es cierto que no se trata de una película exenta de defectos, entre los cuales destaca una conclusión no del todo satisfactoria, pero pienso que hay suficientes cosas buenas en The lovely bones para no despreciarla con tanta dureza. Entre las numerosas virtudes de esta hermosa y emotiva historia destacan la armoniosa combinación de su relato criminal con una fantasiosa visión de la vida después de la muerte, una propuesta sin duda muy arriesgada pero que Jackson resuelve con brillantez. Todo ello sin olvidar varias secuencias antológicas (los momentos previos al asesinato, el descubrimiento en el limbo de los cadáveres de las anteriores víctimas del asesino, la búsqueda de pruebas en la casa de éste por parte de la hermana de la protagonista), así como las portentosas interpretaciones de Saoirse Ronan y Stanley Tucci.

7. The town de Ben Affleck


     Viendo The town (id, Ben Affleck, 2010) uno tiene la reconfortante sensación de estar ante una película como las de antes, un espectáculo en el que el entretenimiento y la reflexión se dan la mano con aparente facilidad. Y ello no es solo fruto de un excelente reparto de actores y de un trabajado guión, sino ante todo de la humildad y el talento demostrados por Ben Affleck en la dirección de esta estupenda cinta policíaca. Y es que si con Hollywoodland (id, Allen Coulter, 2006) o La sombra del poder (State of play, Kevin Macdonald, 2009) Affleck demostró que era mejor actor de lo que todos creíamos, con The town o su anterior Adiós pequeña, adiós (Gone baby gone, 2007) se revela además como un cineasta a seguir de cerca. (Ver entrada)

8. Cómo entrenar a tu dragón de Dean DeBlois y Chris Sanders


     Tres de las mejores películas de este año pertenecen al cine de animación: Fantástico Sr. Fox (Fantastic Mr. Fox, Wes Anderson, 2009), la tercera entrega de la saga Toy story y Cómo entrenar a tu dragón (How to train your dragon, Dean DeBlois y Chris Sanders, 2010). Resulta muy difícil escoger entre las tres, pero quizás la que prefiero es esta última, sin duda una de las grandes sorpresas de la temporada. Hay mucho que admirar en Cómo entrenar a tu dragón: la generosa galería de personajes entrañables, la emotiva amistad que surge entre el joven protagonista y el dragón a quien todos temen -y que tanto recuerda a la relación que se establecía entre los dos personajes principales de la reivindicable El gigante de hierro (The iron giant, Brad Bird, 1999)-, la belleza y la espectacularidad de la realización y, por encima de todo, la emoción y el entusiasmo que genera esta disfrutable película de aventuras.

9. Up in the air de Jason Reitman


     Es posible que no se trate de una película perfecta, pero Up in the air (id, Jason Reitman, 2009) es una apreciable y lograda combinación de comedia y drama que no solo lanza una triste mirada al mundo laboral en tiempos de crisis, sino que además reflexiona entre otras cosas sobre cómo el mundo cada vez más tecnificado en el que vivimos está afectando a nuestra capacidad para relacionarnos, condenándonos a una vida cada vez más mecánica y deshumanizada. Desde sus excelentes títulos de crédito hasta su amargo desenlace, Up in the air se confirma como una inteligente película dominada por un espléndido George Clooney, muy bien acompañado además por unas excelentes Vera Farmiga y Anna Kendrick.

10. Toy story 3 de Lee Unkrich


     Aunque en mi opinión no supere la anterior entrega de la saga, Toy story 3 (id, Lee Unkrich, 2010) es un gran ejemplo de cómo una secuela puede ser una película excelente y además cerrar de manera perfecta la que probablemente sea la serie cinematográfica más entrañable que ha dado el cine de animación. Toy story 3 es además la enésima demostración del talento de Pixar, maravillosa compañía que seguirá teniendo el mismo éxito siempre que sus creadores sigan transmitiendo el cariño, la calidez humana y el amor por su obra que se respira en cada fotograma de las películas que llevan su sello. Y es que si no existiera esa creatividad y ese respeto por el buen gusto del espectador no se conseguiría una emoción tan profunda como la que provoca esta encantadora película. (Ver entrada)

     Hay algunas películas más que, sin parecerme tan brillantes como las diez comentadas líneas más arriba, merecen ser recomendadas: la ya citada Fantástico Sr. Fox, sensacional cinta de animación que destaca por la belleza de sus imágenes y por su estupendo sentido del humor; An education (id, Lone Scherfig, 2009), que además de haber supuesto el descubrimiento de la excelente Carey Mulligan es una estimable comedia dramática dotada de un buen guión y un brillante reparto; Invictus (id, Clint Eastwood, 2009), que si bien es cierto que no se encuentra entre lo mejor de su autor no por ello deja de ser una película muy por encima de la media, en parte gracias a la espectacular interpretación de Morgan Freeman; Un hombre soltero (A single man, Tom Ford, 2009), sólido melodrama beneficiado por la poderosa interpretación de Colin Firth y por su sofisticada realización, a pesar de que en ocasiones llegue a rozar el esteticismo; Ciudad de vida y muerte (Nanjing! Nanjing!, Lu Chuan, 2009), durísima crónica de la ocupación japonesa en Nankín magníficamente fotografiada en blanco y negro; y La red social (The social network, David Fincher, 2010), película realmente interesante aunque en mi opinión se sitúe por debajo de anteriores joyas de su director como Zodiac (id, 2007) o El curioso caso de Benjamin Button (The curious case of Benjamin Button, 2009).


jueves, 11 de marzo de 2010

SHUTTER ISLAND: Música para un viaje a la isla de la locura



     A estas alturas no cabe la menor duda de que Martin Scorsese es uno de los más brillantes, interesantes y personales creadores del cine de estas últimas décadas, tal y como demuestran películas tan magníficas como Taxi driver (id, 1976), Toro Salvaje (Raging bull, 1980), Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990) o Casino (id, 1995). Sin embargo, no es menos cierto que su última etapa está marcada por una notable irregularidad: al menos en mi opinión, y con la excepción de la interesante El aviador (The aviator, 2004), películas como Gangs of New York (id, 2002) o Infiltrados (The departed, 2006) están muy por debajo de lo que su director es capaz de ofrecer. Es por ello que conviene recibir con los brazos abiertos a Shutter Island (id, 2010), para mi gusto el mejor Scorsese de los últimos años.

     Shutter Island es una película que inquieta por su densa atmósfera de misterio y que apasiona por su extraordinaria fuerza narrativa. Sin embargo, resulta extremadamente difícil hablar en profundidad de esta película sin descubrir sus numerosos secretos: Shutter Island merece ser vista con la menor información previa que sea posible, de ahí que en esta ocasión me decantaré por comentar sucintamente ciertos aspectos sobre de su banda sonora. Lo que sí haré será apuntar brevemente algunas cualidades de esta excelente película, como la brillante labor de montaje de Thelma Schoonmaker, evidente en la admirable integración de los numerosos flashbacks que nos muestran los aterradores recuerdos del protagonista del relato, Teddy Daniels (Leonardo Dicaprio), y que incluyen una de las imágenes más aterradoras y paradójicamente bellas de la filmografía de su director: la de la nieve cubriendo los cadáveres de unos judíos asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. No menos brillante resulta la fotografía de Robert Richardson, uno de los mejores profesionales en su campo, que contribuye a crear esa sensación de suspense perseguida por Scorsese sin renunciar a la belleza. Pero sin duda lo que más destaca en Shutter Island es el talento de su autor en la puesta en escena, de tal complejidad que hasta el más mínimo detalle tiene un significado... o más.

     Centrándonos ya en la banda sonora de la película, sorprende de entrada que en esta ocasión Scorsese no haya recurrido a su habitual colaborador Howard Shore, compositor de sobrada experiencia en lo que a cine de misterio y terror se refiere: ahí están sus trabajos para El silencio de los corderos (The silence of the lambs, Jonathan Demme, 1991), Seven (id, David Fncher, 1995) o La habitación del pánico (Panic room, David Fincher, 2002) para demostrarlo. En cambio se ha preferido, con la inestimable colaboración del supervisor musical Robbie Robertson, una cuidadosa selección de temas preexistentes, solución por otra parte muy frecuente en la filmografía del director de Casino. El resultado es extremadamente brillante, pues en todo momento persigue una comunión entre imagen y música tan absoluta que por momentos llega a parecer que algunos temas han sido compuestos expresamente para la película cuando obviamente no es así. Esto produce dos efectos contrarios, pues si por una parte la música se ajusta a las imágenes como una mano a un guante, por otro lado la función de la banda sonora no puede ser comprendida en su totalidad fuera de los fotogramas a los que acompaña.

     Los temas que componen la banda sonora de Shutter Island pueden ser divididos en dos grupos: el de la música diegética y el de la incidental. Del primer grupo pueden ser destacadas canciones propias de los años 50, época en la que transcurre el film, como Cry de Johnnie Ray o Wheel of fortune de Kay Starr, canción que por cierto también forma parte de la banda sonora de L.A. Confidential (id, Curtis Hanson, 1997). Pero el tema que cumple una función narrativa más importante es el Cuarteto para piano y cuerdas en A menor de Gustav Mahler; dicha pieza es escuchada en la película por el doctor interpretado por Max von Sydow, y su audición transporta a Teddy a sus recuerdos de la Segunda Guerra Mundial: el contraste entre la delicadeza de la pieza de Mahler y la virulencia de los recuerdos de Daniels potencian aún más la violencia de estas escenas.

     Pero sin duda lo que más destaca de la banda sonora es la música incidental, utilizada Scorsese para enfatizar la sensación de desasosiego constante a lo largo del largometraje. Destacan temas de compositores sinfónicos del siglo XX como Györgi Ligeti (Lontano), John Cage (Music for Marcel Duchamp, Root of an unfocus), Ingram Marshall (Fog tropes, Prelude - The Bay), Morton Feldman (Rothko chapel 2) o John Coolidge Adams (Christian Zeal and Activity), que en conjunto forman un repertorio ecléctico pero al mismo tiempo homogéneo debido al efecto de extrañeza e inquietud que tales músicos aportan. A mi entender el tema mejor utilizado de la banda sonora es un fragmento de la Sinfonía nº3 de Krzysztof Penderecki, cuya contundencia y gravedad aportan una tensión irrespirable a la secuencia inicial con la llegada de los detectives Teddy y Chuck (Mark Ruffalo) en ferry a Shutter Island. Es de destacar el magnífico uso que Scorsese hace de dicha pieza: antes de introducirla nos muestra a los dos detectives hablando en la proa del transbordador y refiriéndose constantemente a la extraña isla a la que se dirigen; Scorsese mantiene la isla fuera de campo hasta que aparece un gran plano general de Shutter Island (el único que aparecerá durante toda la película), momento justo en el que empieza a sonar la música de Penderecki. La misma pieza musical reaparecerá en los momentos de mayor paroxismo, destacando su inclusión hacia el final de la aventura, cuando el protagonista por fin se dirige al faro en el que espera confirmar sus sospechas acerca de lo que sucede en Shutter Island: la pieza de Penderecki anuncia la cercanía de la conclusión de la película, pues al comienzo de la cinta dicha pieza también ha acompañado el momento en el que Teddy divisa el faro por primera vez.



     No menos brillante resulta la utilización de la pieza de Max Richter On the nature of daylight. Esta composición, infinitamente bella y melancólica, ilustra uno de los aspectos más importantes de la película: el amor con el que Teddy recuerda a Dolores (Michelle Williams), su esposa que falleció tiempo atrás y que se le aparece en diversas fugas oníricas. La estratégica ubicación de la melodía de Richter a lo largo del metraje la convierten por derecho propio en el tema de amor de la película, siendo especialmente memorable su aparición durante la conversación que el detective mantiene con George Noyce (Jackie Earle Haley), secuencia clave en la que de nuevo Teddy tiene la visión de su difunta esposa.


     No sería justo terminar este breve repaso a la columna sonora de Shutter Island sin mencionar su ocasional y excelente uso del silencio. En este sentido hay que aplaudir la decisión de Martin Scorsese de suprimir la música en la secuencia del último y esclarecedor flashback: el silencio, que deja al espectar sin el menor asidero emocional, resalta aún más las sobrecogedoras imágenes e incrementan su crudeza. Una muestra más del talento de Scorsese a la hora de urdir la rica textura musical y sonora de esta magnífica película que es Shutter Island.


jueves, 24 de diciembre de 2009

Siete películas para 2010



   El 2009 toca a su fin. Mientras preparo una entrada sobre lo mejor que nos ha dejado el cine de este año os dejo con un avance de algunas de las películas más prometedoras que podremos ver en 2010. Algunas nos gustarán y otras nos decepcionarán, ya habrá ocasión de comentarlo.

Alicia en el país de las maravillas

   Dirigida por Tim Burton. Con Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Stephen Fry, Crispin Glover y Christopher Lee. Fecha de estreno prevista: 5 de marzo.

   Si había un director predestinado a acercarse a la obra de Lewis Carroll ése era sin duda Tim Burton. El director de Eduardo Manostijeras (Edward Scissorhands, 1990) ha reunido a algunos de sus actores habituales (su esposa Helena Bonham Carter, el indispensable Johnny Depp, el veterano Christopher Lee) para narrar, combinando imagen real con las más sofisticadas técnicas de animación, el regreso de una crecidita Alicia al maravilloso mundo surgido de la pluma de Carroll. La cosa promete.


Shutter Island

   Dirigida por Martin Scorsese. Con Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow y Jackie Earle Haley. Fecha de estreno prevista: 19 de febrero.

   Cuatro años después de la sobrevalorada Infiltrados (The departed, 2006) Martin Scorsese regresa al cine de ficción con esta adaptación de una novela de Dennis Lehane, el mismo autor cuya obra sirvió de fuente de inspiración para la magnífica Mystic River (id, Clint Eastwood, 2003) y la interesante Adiós pequeña, adiós (Gone baby gone, Ben Affleck, 2007). El tráiler promete un film policíaco con mayores dosis de misterio de las esperadas. ¿Estaremos ante la primera cinta de terror del responsable de Taxi Driver (id, 1976)?


Robin Hood

   Dirigida por Ridley Scott. Con Russell Crowe, Cate Blanchett, Mark Strong, William Hurt, Danny Huston y Max von Sydow. Fecha de estreno prevista: 14 de mayo.

   Un apasionado de la Historia, Ridley Scott, se propone la difícil tarea de rodar la versión definitiva del legendario arquero del bosque de Sherwood. A juzgar por sus primeras imágenes la película podría convertirse en la versión más verosímil del mito, quizás con permiso de Richard Lester y su estupenda Robin y Marian (Robin and Marian, 1976). De su excelente reparto sobresale la pareja formada por Russell Crowe y Cate Blanchett, dos de los mejores actores del momento.


Invictus

   Dirigida por Clint Eastwood. Con Morgan Freeman, Matt Damon, Tony Kgoroge, Patrick Mofokeng y Matt Stern. Fecha de estreno prevista: 29 de enero.

   Clint Eastwood, el mejor cineasta de la actualidad en opinión de un servidor, se acerca esta vez a la figura histórica de Nelson Mandela, narrando los esfuerzos de éste por apaciguar los conflictos raciales de Sudáfrica por medio del deporte. La interpretación de Morgan Freeman como Mandela promete ser portentosa, y si tenemos en cuenta que sus anteriores colaboraciones con Eastwood fueron nada menos que Sin perdón (Unforgiven, 1992) y Million dollar baby (id, 2004) la calidad está más que asegurada.


Fantastic Mr. Fox

   Dirigida por Wes Anderson. Con las voces en la versión original de George Clooney, Meryl Streep, Willem Dafoe, Michael Gambon, Wes Anderson, Jason Schwartzman, Owen Wilson y Bill Murray. Fecha de estreno prevista: sin confirmar.

   Dirigida por el interesante autor de Viaje a Darjeeling (The Darjeeling Limited, 2007), basada en un cuento de Roald Dahl (Charlie y la fábrica de chocolate) y realizada mediante las añejas técnicas de stop motion, Fantastic Mr. Fox promete ser la película de animación más curiosa del año. La idiosincrasia de Anderson, la paleta de colores escogida y la originalidad de su punto de partida aseguran una propuesta rompedora y sorprendente.


Up in the air

   Dirigida por Jason Reitman. Con George Clooney, Anna Kendrick, Vera Farmiga, Jason Bateman, J.K. Simmons y Sam Elliott. Fecha de estreno prevista: 8 de enero.

   Tal vez la película más aclamada del momento por parte de los críticos norteamericanos, Up in the air promete ser una comedia dramática con abundantes apuntes sobre el mundo laboral de la actualidad. Algunos comentaristas ya comparan los apuntes sociológicos de esta película con los observados por el gran Billy Wilder en joyas como El apartamento (The apartment, 1960). Habrá que ver si Jason Reitman está a la altura de semejante comparación, pero Up in the air podría confirmarse como una comedia adulta e inteligente de las que no abundan hoy en día.


The expendables

   Dirigida por Sylvester Stallone. Con Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Mickey Rourke, Eric Roberts, Randy Couture, Dolph Lundgren, Steve Austin, Danny Trejo, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger. Fecha de estreno prevista: agosto.

   He dejado para el final The expendables, que probablemente no será una de las mejores películas del año, pero sí una de las más esperadas... y delirantes. Con un reparto que reúne prácticamente a todas las viejas glorias del buen (y mal) cine de acción de los 80, Sylvester Stallone se propone realizar un homenaje a un género muy criticado en su momento pero hoy añorado por muchos nostálgicos. Resulta difícil ver sus primeras imágenes sin esbozar una sonrisa de incredulidad...


   Aprovecho la ocasión para desearos a todos una feliz Navidad y un próspero año nuevo.